martes 28 de junio de 2011

Ley de Cine: Incentivo a una Industria en Desarrollo

Un poco de Necesario Contexto

El Cine Dominicano se ha desarrollado hasta la fecha sin el apoyo ni la participación del Estado ni incentivos a sus inversionistas. Ha sido una especie de milagro ocurrido gracias al atrevimiento empresarial de algunos inversionistas y, por supuesto, a la conexión de los directores y de las historias que estos han elegido desarrollar con un público nacional hambriento de encontrarse consigo mismo en la pantalla grande. Es el interés del público dominicano el que ha permitido a nuestros atrevidos cineastas recuperar inversiones e incluso en algunos casos obtener beneficios económicos de sus emprendimientos como productores cinematográficos. Sin embargo, cuando la película no recupera su inversión en taquilla (porque a la gente no le gustó, porque la piratearon, porque hubo una tormenta el fin de semana de estreno y el boca a boca no fue efectivo, etc.) los inversionistas pierden su dinero. Y es precisamente porque siempre existe esta posibilidad que las producciones locales –hasta la fecha- se ven obligadas a enfocar sus esfuerzos en reunir todas las condiciones posibles para asegurar la única garantía de retorno de su inversión: atraer al público.

No es difícil estar al tanto de qué tan caro resulta hacer una película. Hollywood promueve sus presupuestos, los costos de cada producción norteamericana son comúnmente anunciados a través de los medios de comunicación: una película promedio de estudios cuesta entre 60 y 120 millones de dólares. Cuando se habla de una película “de bajo presupuesto” en dicha industria, se habla de costos que van desde 5 a 50 millones. En nuestro país, los costos normales de un largometraje van de 15 a 20 millones de pesos. Es decir, en la mayoría de los casos, una película dominicana cuesta menos de medio millón de dólares.

Ahora bien, a diferencia de una película norteamericana cualquiera, el mercado de una película dominicana es muy pequeño: el único mercado seguro para recuperación de la inversión son las salas de cine del país. La explicación es sencilla: apenas estamos aprendiendo a producir y la distribución de contenidos es un negocio aparte, en el cual una película dominicana enfrenta, como toda película latinoamericana, a las experimentadas distribuidoras de la industria norteamericana, dueña de la mayoría de los circuitos de exhibición de toda América. No obstante, en territorio nacional, la película más taquillera del mundo, “Avatar”, sentó en las butacas de los cines a 253,000 espectadores. Y el más reciente gran éxito de nuestro cine, “Lotoman”, a más de 650,000.

Por qué es importante la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica en la República Dominicana? Porque además de ofrecer un marco legal orientador de todos los negocios e inversiones vinculados a esta industria, propone incentivos a la inversión que se traducirán en el desarrollo de proyectos menos presionados por la necesidad de recuperar exclusivamente a través de la venta de taquillas. Es decir, los incentivos permitirán que nuestras películas puedan abrirse a un abanico temático más amplio y a mayores posibilidades de producción que a su vez incidan en más calidad y más posibles destinos de comercialización… lo cual redundará en más y mejores fuentes de trabajo para las profesiones y oficios vinculados a la industria del audiovisual, una de las de mayor crecimiento en un mundo con cada vez más pantallas que demandan contenidos.

Cómo se encaminarán estos objetivos? Actualmente, una Comisión designada por el Poder Ejecutivo, con la participación de representantes de todos los sectores relacionados con la industria audiovisual, está diseñando los reglamentos de aplicación de la Ley número 108-10 promulgada el 10 de julio del 2010. Estos reglamentos indicarán los procedimientos y mecanismos mediante los cuales, entre otras ventajas, los inversionistas, suplidores y profesionales de la industria cinematográfica podrán recibir estímulos que incluyen instrumentos de Crédito Fiscal Transferible y Exenciones de pago de Impuestos sobre la Renta y de ITEBIS. La definición de los Reglamentos permitirá conocer cuáles son las ventajas precisas que ofrece esta Ley.

Mientras tanto, celebremos todos el feliz curso que lleva el proceso encaminado con tanto entusiasmo por este gobierno y estemos atentos a las grandes posibilidades que ofrece al desarrollo del cine dominicano.

(Artículo para Revista SDQ: http://www.sdqmagazine.com/)

3 comentarios:

lagitti dijo...

Muy bueno.

Desiree dijo...

gracias Gitti! En la revista cambiaron algunas cosas y alteraron ciertos sentidos. Me consolé publicando aquí. (Viva blogspot!)

Eva en Puntillas dijo...

Súper bueno Desiree!.... Y necesario también. Este tipo de tema, que es ajeno al conocimiento de muchos, deben brindarse tal cual lo has hecho, no solo informando, sino educando. Escribe mas sobre el tema, todos nos beneficiamos!
Acabo de abrir mi cuenta nueva vez jejejejeje!!!!