Ley de Cine: Incentivo a una Industria en Desarrollo
Un poco de Necesario Contexto
No es difícil estar al tanto de qué tan caro resulta hacer una película. Hollywood promueve sus presupuestos, los costos de cada producción norteamericana son comúnmente anunciados a través de los medios de comunicación: una película promedio de estudios cuesta entre 60 y 120 millones de dólares. Cuando se habla de una película “de bajo presupuesto” en dicha industria, se habla de costos que van desde 5 a 50 millones. En nuestro país, los costos normales de un largometraje van de 15 a 20 millones de pesos. Es decir, en la mayoría de los casos, una película dominicana cuesta menos de medio millón de dólares.
Ahora bien, a diferencia de una película norteamericana cualquiera, el mercado de una película dominicana es muy pequeño: el único mercado seguro para recuperación de la inversión son las salas de cine del país. La explicación es sencilla: apenas estamos aprendiendo a producir y la distribución de contenidos es un negocio aparte, en el cual una película dominicana enfrenta, como toda película latinoamericana, a las experimentadas distribuidoras de la industria norteamericana, dueña de la mayoría de los circuitos de exhibición de toda América. No obstante, en territorio nacional, la película más taquillera del mundo, “Avatar”, sentó en las butacas de los cines a 253,000 espectadores. Y el más reciente gran éxito de nuestro cine, “Lotoman”, a más de 650,000.
Por qué es importante la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica en la República Dominicana? Porque además de ofrecer un marco legal orientador de todos los negocios e inversiones vinculados a esta industria, propone incentivos a la inversión que se traducirán en el desarrollo de proyectos menos presionados por la necesidad de recuperar exclusivamente a través de la venta de taquillas. Es decir, los incentivos permitirán que nuestras películas puedan abrirse a un abanico temático más amplio y a mayores posibilidades de producción que a su vez incidan en más calidad y más posibles destinos de comercialización… lo cual redundará en más y mejores fuentes de trabajo para las profesiones y oficios vinculados a la industria del audiovisual, una de las de mayor crecimiento en un mundo con cada vez más pantallas que demandan contenidos.
Cómo se encaminarán estos objetivos? Actualmente, una Comisión designada por el Poder Ejecutivo, con la participación de representantes de todos los sectores relacionados con la industria audiovisual, está diseñando los reglamentos de aplicación de la Ley número 108-10 promulgada el 10 de julio del 2010. Estos reglamentos indicarán los procedimientos y mecanismos mediante los cuales, entre otras ventajas, los inversionistas, suplidores y profesionales de la industria cinematográfica podrán recibir estímulos que incluyen instrumentos de Crédito Fiscal Transferible y Exenciones de pago de Impuestos sobre la Renta y de ITEBIS. La definición de los Reglamentos permitirá conocer cuáles son las ventajas precisas que ofrece esta Ley.
Mientras tanto, celebremos todos el feliz curso que lleva el proceso encaminado con tanto entusiasmo por este gobierno y estemos atentos a las grandes posibilidades que ofrece al desarrollo del cine dominicano.
(Artículo para Revista SDQ: http://www.sdqmagazine.com/)
3 comentarios:
Muy bueno.
gracias Gitti! En la revista cambiaron algunas cosas y alteraron ciertos sentidos. Me consolé publicando aquí. (Viva blogspot!)
Súper bueno Desiree!.... Y necesario también. Este tipo de tema, que es ajeno al conocimiento de muchos, deben brindarse tal cual lo has hecho, no solo informando, sino educando. Escribe mas sobre el tema, todos nos beneficiamos!
Acabo de abrir mi cuenta nueva vez jejejejeje!!!!
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